“Las opiniones publicadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de la Asociación de Cotopaxenses Residentes en Quito. Todas las opiniones han sido publicadas con la expresa autorización de sus autores.

La filósofa judía Hannah Arendt desarrolló el concepto analizando la actitud de los alemanes ante los crímenes cometidos por el odio nazi, contrastando esto con obediencia en relación al juicio de Eichmann, subrayando la falta de pensamiento crítico y el conformismo de esa sociedad. En la actualidad y en nuestras propias vidas llegamos a mirar y aceptar impávidos las decenas de asesinatos a personas en media calle, porque se niegan a pagar “cuotas extorsivas”, otros evadieron pagos de “mercancía” o invadieron zonas, etc. es nuestro escenario diario en tanto la mayoría mira indiferente o impotente.

Caímos en “estado crítico”, nadie dice nada y el tiempo corre sumando el resto de problemas sociales, entre los que se escurre una sarta de “políticos” que tienen parte de la corrupción reinante.

Necesitamos reaccionar, exigir a quienes están al mando que controlen eficazmente esta espantosa situación del crimen, pero estamos “cómodos” o quizá paralizados por el terror de ser víctimas “colaterales”, hemos asumido la “banalidad del Mal”.

El nivel de desesperanza que vivimos, incluido el odio fomentado por los actores políticos, distorsiona el escenario, el ciudadano es engañado procazmente, algunos comunicadores distorsionan la verdad sumándose sin reparo, con narrativas de contraste absurdas. Grandes medios que evitaban la crónica roja hoy tienen su segmento diario ampliado.

Necesitamos recuperar el país, hoy está a merced del crimen nacional e internacional y nadie confía en la Justicia, es urgente un plan concreto y eficiente que pruebe que podemos alcanzar un grado de estabilidad social, porque en contrario corremos riesgo de ser un Estado fallido, o ya lo somos.

Que diría Arendt frente al escenario de Palestina que con razón o no, fue involucrada en una guerra que quedará en la historia como una gran tragedia consecuencia de ideas radicales, como el nazismo que mató millones de judíos basados en una creencia superlativa y de infamia que sedujo a un pueblo que contempló el horror del sacrificio humano.

https://www.lahora.com.ec/columnistasnacionales/banalidad-del-mal-20251218-0065.html

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