LOS SECRETOS DEL ARTE (PARTE II)

“Las opiniones publicadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de la Asociación de Cotopaxenses Residentes en Quito. Todas las opiniones han sido publicadas con la expresa autorización de sus autores.

Reflexiones sobre el arte y la comunicación

Confieso mi desconocimiento profundo sobre el arte, pero puedo afirmar que, a pesar de su naturaleza mundana, el arte nos permite comprender aspectos de lo divino, revelando verdades que escapan a nuestro entendimiento racional.

El arte como acto comunicacional

Regresando a la esencia de la comunicación, se destacan los elementos fundamentales: el emisor, el medio y el receptor. Este proceso de comunicación, lejos de ser pasivo, es activo, motivado y funcional ; nos ayuda a entendernos, conocer, comprender y emitir juicios de valor sobre lo que observamos.

Motivaciones para acercarse al arte

Aquellas personas que poseen algún conocimiento sobre arte lo hacen por diversos motivos: interés personal, crítica, investigación, pasatiempos, estudio o valor colateral. Independientemente de la razón, existe siempre un deseo de conocer, lo que constituye la primera condición para ser un observador de arte.

Factores internos y externos en la apreciación artística

Estudiosos, extraños y personas ajenas al arte pueden experimentar atracción, curiosidad, indiferencia o desafecto al contemplar una obra. Este interés o desinterés está influenciado por el estado de ánimo del observador, en el que intervienen factores internos y externos.

Los factores internos se vinculan con valores innatos, como la noción de que el arte es eterno y nace con cada individuo. Existen explicaciones científicas, como la atracción genómica, o explicaciones neurocientíficas, como la conexión neuronal, mientras que algunos aficionados lo atribuyen a fenómenos sobrenaturales, astrológicos o racionales. Así, cada individuo manifiesta una claridad particular sobre lo que le atrae en el arte. Este análisis cumple con otro elemento de la comunicación: la persona que recepta el mensaje artístico.

El factor externo está relacionado con el medio de transmisión. Diversos elementos físicos, químicos, biológicos y otros aún no explicados pueden influir en la aceptación o rechazo de una obra. Se puede especular que existen ondas afectivas en el ambiente que, como una radio, sintonizamos en momentos específicos, motivando la aceptación o el rechazo de una obra artística.

La capacidad de análisis y explicación en la apreciación artística

Sea cual sea la hipótesis aceptada, la capacidad de aceptar una obra de arte no depende únicamente del conocimiento, sino también de la habilidad para analizar y explicar por qué nos agrada o no una composición artística.

El arte a través del tiempo y sus signos ocultos

El arte, con su antigüedad milenaria, ha dejado rastros que hoy son estudiados e interpretados como facetas de la creación del mundo, explicaciones de la evolución de las especies o como parte teológica para comprender el origen de la fe. Un ejemplo es la imagen del pez hallada en cavernas, posteriormente retomada en el Renacimiento, en los inicios de la religión católica y aún presente en obras actuales, como en la pintura de Román.

Algunos críticos de arte analizan signos ocultos en las pinturas, como referencias a los signos zodiacales, cuerpos celestes o estaciones, que suelen pasar inadvertidos para el público, pero que ya estaban presentes en el arte rupestre y de organizaciones sociales antiguas. En este sentido, la pintura es eterna y se recicla cada temporada, enriquecida por nuevos elementos y autores. Así, los humanos actuales llevamos en nuestro espiral genético el conocimiento de estos signos y, en algún momento oportuno, lo manifestamos. No hay que olvidar que se dice que el pintor se inspira en iconos del subconsciente.

Estudios genéticos sobre enfermedades reflejadas en cuadros famosos, como el realizado por el genetista César Paz y Miño, evidencian la importancia del genoma para explicar ciertas casualidades o preferencias de los autores.

Factores externos y el mito en la creación artística

Muchos autores afirman que algunos pintores realizaron sus obras bajo la influencia de factores externos, como el alcohol, las drogas o incluso bajo el supuesto hechizo de la luna, duendes, ángeles o espíritus del mal, aunque esto último solamente puede ser considerado dentro del ámbito de los cuentos.

El artista expresa su genialidad como cualquier científico lo hiciera en su laboratorio. Es el creador —una distante comparación con la del universo—, solo que el artista tiene en su obra material la inspiración divina; en cambio, el universo material nos hace pensar en la creación divina, sin querer polemizar con aquellos materialistas o agnósticos.

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