Hace pocas semanas se publicó en “La Gaceta” el artículo que trataba acerca de la desaparición del pergamino que daba cuenta de los fundadores del muy querido y recordado “Club Cotopaxi”, ex “Club de Agricultores de León”. De León, porque nuestra provincia, al tiempo de fundada dicha entidad, se denominó Provincia de León, en honor al ilustre patriota latacungueño, doctor Vicente León y Argüelles, cuyo monumento en su honor está ubicado en el parque principal de la ciudad de Latacunga.
La Provincia de Cotopaxi fue creada el 1 de abril de 1851, y, en octubre de dicho año, se la designa con el nombre de nuestro benefactor; se mantuvo así hasta 1938, cuando el Jefe Supremo de la República, Gral. Alberto Enriquez Gallo, le devolvió su denominación original. Fue uno de los ilustres fundadores del Club. Ejerció la jefatura del estado entre 1937 y 1938. Nació en Latacunga el 24 de julio de 1894 y falleció en Quito, el 13 de julio de 1962.
Refiere mi hermano Germánico que tuvo el alto honor de conocerle justamente en esas clásicas reuniones realizadas en el Club Cotopaxi, allá por los años 1960, habiendo incluso jugado partidas de cuarenta haciendo de pareja con él. Recuerda que era una persona muy jovial, ecuánime, y enemigo político del “profeta”, doctor Velasco Ibarra, que incluso lo degradó al grado de coronel, como consecuencia de la revolución del 28 de mayo de 1944 (La Gloriosa), sólo por odiosidades políticas. Finalmente recuperó el grado de General de la República, por resolución del congreso del 12 de agosto de 1947.
Para ese entonces, Germánico tenía apenas 20 años de edad; como le gustaba tanto el juego, principalmente el cuarenta, compartió con personas distinguidas, muy mayores a él, incluso que nuestro papá. Era la oportunidad para escuchar las conversaciones, historias, anécdotas, etc. sobre la vida y milagros de la gente, y, como la curiosidad es consustancial con la edad, aprovechaba para “sacarles” información -incluso de la reservada-, que incluía “lo bueno, lo malo y lo feo” de ciertos eventos, cuentos e histo rias de la sociedad latacunguena y cotopaxense.
Era la forma de enfrentar el hoy conocido “estrés”, y distraerse un poco, pues trabajaba duro y parejo, desde tempranas horas del día. Sus “panas y cotejas” eran los distinguidos señores:
José Ruiloba Larrea, Amador Sansur Abedrabo, Alberto Naranjo Lanas, Virgilio Guerrero Espinosa, Enrique Iturralde Rivadeneira, Cristóbal Cepeda Izurieta, Jorge Baduy Escandar, Modesto Ramos Enriquez, Guillermo Ramos Enriquez, José Antonio Bueno Estacey, Adolfo Jurado, Jorge Rodrigo Poveda, Guido Lanas Lanas, Sixto Lanas Quintana, Luis Berrazueta Erazo, Mario Iturralde Darquea, Santiago Iturralde Darquea, Carlos Izurieta Izurieta, Hugo Berrazueta Pastor.
Luego se sumaron, entre otros, Gustavo Enriquez, Patricio Coronel Paz, Mario Holguín Barona.
Germanico destaca que es el inico sobreviviente de los “antiguos” socios y fue un honor que le hayan permitido jugar con ellos, siendo tan solo un guambra. Dice que no necesitó ingresar a la universidad pues fue cursante de la “universidad de la vida”, que es la mejor. Comenta que conversaba con papá, como si hubiese vivido los eventos, situaciones curiosas del pasado, y, le había preguntado con asombro: ¿cómo conoces esto y aquello? ¡Es imposible que sepas tantas cosas dada tu edad! Las enseñanzas de mayores, de los buenos amigos y señores, ciertamente son dignos de recordar. En fin, conversar con mi querido hermano es tratar con el verdadero “cronista de la ciudad”, al tiempo de ser una satisfacción enorme, es la oportunidad para disfrutar de historias pasadas, ocurrencias y episodios de los que fue parte, incluso con presidentes de la república.
Publicado en La Gaceta el 12 de julio de 2024. Link no disponible.