¡Los gabinetes ministeriales!

“Las opiniones publicadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de la Asociación de Cotopaxenses Residentes en Quito. Todas las opiniones han sido publicadas con la expresa autorización de sus autores.

Constituye un grupo de apoyo político, encargado de dirigir la administración pública, bajo la dirección del presidente de la república. Está integrado por personal generalmente de confianza que ayudan a cumplir los postulados, objetivos y planes gubernamentales previamente establecidos en el ideario del partido político y ofrecidos a la ciudadanía durante la campaña electoral. Estos no pueden ser cumplidos de la noche a la mañana: requieren de algunos períodos de gobierno para llevarlos a cabo.

De la conformación apropiada de los equipos de trabajo de los presidentes de la república, depende en gran medida el éxito o el fracaso de los mismos en el ejercicio del gobierno. Muy pocos han sabido escogerlos con sapiencia, valorando la experiencia, probidad y compatibilidad de conocimientos con la cartera de estado a ejercer. En la mayoría de los casos ha primado la ideología, la amistad o la cercanía, por sobre la técnica para enfrentar los problemas o necesidades de la gente.

Siempre es bueno “refrescar” u “oxigenar” los gabinetes para lograr los objetivos que persigue un gobierno, o para corregir errores o simplemente para dejar de lado a aquellos que no “dan pie con bola” como coloquialmente se dice. Los ecuatorianos somos proclives a cansarnos de determinado ministro o funcionario, ya porque “nos cae mal”, ya porque a su juicio no responde a sus particulares expectativas, sin percatarse que administrar la cosa pública es una labor harto compleja, desgastante y expuesta a ser luego perseguidos por una oposición neófita.

Pocos han sido los ministros que han durado los cuatro años del período presidencial: con Rodrigo Borja, los ministros de relaciones exteriores y defensa nacional, con Diego Cordovez y General Jorge Félix, en su orden, fue una excepción, lo que significó para el Ecuador tener una política internacional coherente en los frentes externo y militar. Se han anunciado algunos cambios en el actual gabinete ministerial, como en salud y energía, áreas muy sensibles, que requieren mayor atención. Por tanto, nuevas acciones de control y vigilancia son necesarias para aplicar las mejores prácticas y técnicas para la solución de los problemas que aquejan a estos sectores.

No hay que descartar que existan empleados secundarios que boicotean, sin importarles para nada los intereses del país. No debe descartarse que otros cambios se produzcan, luego de un exhaustivo análisis que realice el presidente Noboa, ponderando si se están cumpliendo o no los objetivos trazados. A fuerza de ser reiterativos, es muy complicado que el Ecuador se desarrolle si tenemos una constitución del 2008, la chavista – correista, que fue redactada para gobiernos del socialismo del siglo XXI, para que sea el estado el que controle todo, como los sectores estratégicos, por ejemplo, donde la inversión extrajera está prohibida, pero que resulta indispensable para salir adelante.

Muchas veces se utiliza las “carteras de estado” para para favores políticos y de campaña; más cuando se rompe esos vínculos viene la oposición ciega. Como habíamos comentado, el presidente no puede exponerse permanentemente, evitando “quemarse”, debilitarse políticamente y minar su credibilidad. Por ello, son los ministros los “fusibles” que deben jugársela y estar al frente atenuando presiones y corrigiendo las falencias. Gobernar es rectificar y en este empeño debe obrarse para seguir enfrentando la dura tarea de gobernar en un país lleno de obstáculos que le ponen políticos descalificados. 

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