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Las personas estamos subordinadas al poderoso sistema de redes controladas por mentes ególatras, que tienen el poder de decisión.

La población mundial es enorme y fragmentada por creencias religiosas, políticas, culturales y de espacio e intereses económicos, pero hoy podemos decir que existe un pequeño grado de “pertenencia” con la circulación de información en el sistema electrónico. Sin embargo, no se dispone de gobernanza visionaria en la mayoría de lugares, pero quedan perdidos aquellos principios solidarios que nacieron en los primeros albores de existencia tribal para la sobrevivencia colectiva, donde todos pertenecían al clan como iguales y estaban protegidos.

Hoy las cosas van en dirección contraria, la ‘dispersión social’ es evidente aun estando en el mismo lugar, elementos extraños a la vida marcan el ritmo de las muchedumbres ensimismadas y las masas jóvenes ven como única posibilidad ‘existir’ a través de las emociones, que son sensaciones momentáneas, restando importancia a la construcción de futuro, puesto que el aquí y ahora es lo pragmático existencial y es donde entran las fuerzas de la oscuridad cabalgando en la IA creada por humanos, ¿con interés de servicio? No, pero si de riqueza, poder y control para pocos tecno oligarcas que dirigen los sistemas cibernéticos a nivel planetario y conocen información sobre la vida de cada individuo conectado.

En este escenario moderno y actual, las personas estamos subordinadas al poderoso sistema de redes controladas por mentes ególatras, que tienen el poder de decisión y control sobre todo individuo que esté “conectado”, determinando una clara restricción de las libertades y logros que el racionalismo propuso como solución hace doscientos años en busca de un mundo más justo.

Es necesario decirlo pese al corto alcance del mensaje, pero hay convicción en señalar y advertir a los lectores, cumpliendo el objetivo profesional del periodismo cuyos principios dictaminan que para servir a la comunidad y promover el equilibrio social es necesario “comunicar”, concepto que implica intercambio de datos para “poner la verdad en común con hechos” y la vida y sus potencialidades, advirtiendo los riesgos que acechan hoy a la humanidad entera sin exagerar.

https://www.lahora.com.ec/columnistasnacionales/futuro-incierto-20260903-0068.html

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