¡Retorna la asignatura de Cívica!

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Según ha informado el Ministerio de Educación, la materia de Cívica volverá a dictarse como parte de la malla curricular educativa. Se menciona que se dará especial relevancia a los valores, ciudadanía, convivencia armónica, deberes y derechos. Regirá a partir del siguiente año para los alumnos de educación básica y bachillerato de la Sierra y Amazonia, y en el régimen de la costa desde el año 2025. La ciudadania lo venia demandando de manera reiterada desde hace varios años.

La enseñanza de la asignatura de cívica fue minimizada, casi eliminada, por los creativos socialistas del siglo XXI en la década perdida como parte del “proyecto”, obviamente peregrino, de refundar la república. Nunca supieron explicar las razones por las cuales tomaron semejante determinación. Los maestros ahora deben poner mayor énfasis en los valores supremos de la nación que se sintetizan en el amor a la patria, respeto a sus símbolos conformados por su bandera, himno y escudo.

Se trata de tener un país cohesionado, que se respete el derecho ajeno, que genere ciudadanía responsable; ademas contar con un mejor lugar para desarrollarse integralmente, y, por supuesto, preparar emprendedores y trabajadores, y no personas esperanzadas sólo en recibir dádivas del estado. Si bien los hogares son los primeros llamados a educar, las escuelas y los colegios constituyen los continuadores de ese apostolado que implica ofrecer a la sociedad mejores personas que contribuyan al desarrollo del país, de su terruño y ciudad.

Además de desempeñarse como rector del Colegio “Vicente León”, mi padre también fue profesor. En una de las entrevistas que le realizaron al señor General Guillermo Rodríguez Lara, luego de ejercer la presidencia de la república, le preguntaron entre otras cosas, qué recuerdos tenía de su paso por las aulas del centenario Colegio, y respondió muy entusiasmado que le sirvió y motivó mucho en su formación la cátedra de Moral y Cívica que entonces dictaba el doctor Trajano Naranjo.

Como se comprenderá siempre fue muy apreciado por los padres de familia que a sus hijos se les inculque valores morales, éticos y de comportamiento indispensables para ser buenos y responsables ciudadanos: muchos llegaran a ostentar funciones de dirección política, de representación popular, otros serán líderes gremiales y empresariales, etc. De ahí que no se puede descuidar la formación, educación y capacitación en todos los niveles, por cuando gravitan en orden a asegurar un mejor destino para la patria.

No se debe confundir civismo con patrioterismo; lo primero lleva implícito el conjunto de valores y principios de integridad personal, y, lo segundo constituye degradación por contener conductas de falso respeto a la dignidad del país, ánimo chauvinista de ciertos dirigentes que rayan en la indignidad. Por ello, el civismo, “del latin civis, ciudadano y civitas, civitatis, ciudad) o urbanidad, se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos permiten convivir colectivamente”. Debemos esperar que las autoridades del ramo ejerzan un adecuado control y seguimiento a fin de que los profesores y maestros cumplan estrictamente con esta disposición establecida en la ley.

Publicado en La Gaceta el 19 de julio de 2024. Link no disponible.

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