Una reciente nota de prensa da cuenta de que Japan Airlines, aerolínea prestigiosa e innovadora del mundo, pretende utilizar robots en algunas de las tareas relativas al despacho de sus aeronaves. Me interesé en indagar sobre el particular toda vez que está de por medio la seguridad de la aviación comercial, la actividad más regulada del mundo, precisamente para velar por la vida de sus ocupantes a bordo y a los de tierra en los aeropuertos.
Hosteltur, que contiene noticias de turismo y demás, comenta que la mencionada línea aérea “incorpora robots humanoides para tareas de carga y descarga”, buscando “soluciones tecnológicas de IA y robótica para el desafío que supone la escasez de personal en las operaciones de asistencia en tierra”. Destaca que esta aerolínea a partir del mes de mayo y por un período de dos años, “incorporará de manera experimental” estos robots para las tareas mencionadas.
Mi curiosidad fue tal que recurrí a mirar lo que dice la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), a objeto de saber si está persuadida del impacto que causaría en la industria del transporte aéreo y de la necesidad de contar con regulaciones que norme a esta nueva iniciativa, todo ello para garantizar su seguridad y regularidad. Como sabemos ésta actividad gravita fuertemente en el desarrollo de otras actividades como el comercio y el turismo. Como ningún otro medio de transporte, el aéreo ha tenido un gran desarrollo y tecnificación, al punto de haberse convertido en el más seguro.
Recabada información de la OACI, en cuanto a su rol en esta materia, se destaca que se encuentra liderando la “creación de marcos regulatorios para garantizar que la IA y la robótica sean seguras, éticas y confiables a nivel mundial”. Esta cuestión recae en la Comisión de Aeronavegación con la finalidad de evaluar “el impacto de la IA en la certificación de aeronaves y la seguridad operativa”. Dicha Comisión tiene la función de revisar y proponer normas y métodos internacionales y procedimientos para los servicios de aeronavegación para que el Consejo de la Organización los evalúe y lo adopte.
Según expertos, la utilización de los robots y la IA, “se considera, en general, segura y beneficiosa a largo plazo”, puesto que puede contribuir a evitar los errores humanos que son la principal causa de los accidentes aéreos, aunque siempre hay reclamos de gremios de pilotos y familiares en el sentido de que pueden ser otras las causas que los generaron. En todo caso, la ciencia y la tecnología no tiene otros límites que la inteligencia del ser humano.
A este paso, solo imaginen viajando en un Airbus A-380 a 500 robots, con tripulación de pilotos y ayudantes de cabina, conformada por humanos; para comenzar, estaría descartado que haya pasajeros disruptivos, tampoco que exijan comida y licores, y peor que hagan cola para utilizar los baños. Para tranquilidad de los mortales seres humanos esto no sucederá por cuanto siempre prevalecerá el ser humano con sus virtudes y defectos. Ya no estaremos aquí para saber qué mismo pasará en el futuro próximo.