El pasado viernes 31 de julio escuché a los “Politizados”, podcast de los agudos periodistas Roberto Aguilar y Martín Pallares, entrevistando al doctor Oswaldo Hurtado Larrea, expresidente de la República. Al comienzo, viendo el libreto, iba a cambiar de programa, pero me dije: oírlo es importante e interesante -dadas sus cualidades personales e intelectuales-, y, de pronto, puede aparecer algo que valga la pena para entender la política actual, estudioso como es de la realidad ecuatoriana. Terminé escuchando enteramente. Sus comentarios, expresiones y opiniones, respecto del Presidente de la República Daniel Noboa Azin, invitan a comentar y decir algo.
Primero, debo reconocer que le guardo mucho respeto, consideración y admiración al doctor Hurtado;
Segundo, de plano no se puede aceptar y coincidir con él cuando señala que sus actuaciones, las de Noboa, son parecidas a las de Correa, e incluso que es peor que él; resulta injusto y no responde a una realidad objetiva;
Tercero, no ayuda en nada para generar un clima de concordia en la ciudadanía y en la búsqueda de rectificaciones, siempre necesarias; todo lo contrario, invita a radicalizar el ambiente de la política nacional, por añadidura caldeado;
Cuarto, es impreciso y antojadizo llamar al gobierno como cripto dictadura; firmeza es la que no tuvieron anteriores gobiernos para solucionar los problemas estructurales del país;
Quinto, no comentó nada sobre los éxitos y medidas gubernamentales adoptadas, que sí los hay, si se analizara con criterio objetivo e imparcial; y,
Sexto, para enfrentar con determinación la criminalidad -fenómeno que no es solo del Ecuador-, requiere la adopción de medidas fuertes, legítimas, compatibles con la peligrosa realidad que vive el país. Son otros tiempos.
Ser demócrata en una “isla de paz” resulta de fácil manejo; más, en un Ecuador tomado por bandas, mafias transnacionales y con políticos cooptados, resulta una verdadera empresa gobernar. Imposible administrar con “formas tradicionales” anteriores. Y entonces qué querrán los que no coinciden con Noboa. ¿Que nos gobiernen los perdedores? ¿Que se produzca un golpe de estado o que mismo aspiran? No hay terceras vías a la vista. Por tanto, la crítica furibunda que se hace no representa el pensamiento de todos los ecuatorianos: quieren que el presidente salga adelante con los mecanismos que hay y con la fuerza que le asigna la constitución y la ley.
No se puede dejar de mencionar lo que aspira Correa: quiere la revocatoria del mandato de Noboa, obviamente en alianza con otras fuerzas políticas conspiradoras. ¿Eso es lo que queremos para el Ecuador? Todo comentario que, a título de libertad de expresión, tienda a poner en duda la forma democrática de gobernar, podría facilitar cualquier mecanismo para prescindir del presidente en ejercicio, constituyendo un escenario peligroso que no se puede permitir. Precisamente porque nos encontramos en un estado de Derecho es que pueden darse este tipo de intervenciones.
Siempre habrá espacio para rectificar, pues nadie en política es perfecto y obviamente Noboa debe hacerlo. En cuando al Dr. Hurtado, hubiera aspirado que, con semejante capacidad intelectual, conocedor como es de nuestras desventuras politiqueras, con gente carente de patriotismo y en permanente actitud conspiradora, provoque un movimiento nacional para echar abajo esa malhadada constitución chavista que tanto mal le ha hecho al país, causante de divisiones entre ecuatorianos y facilitando el nacimiento de los nuevos y odiosos pelucones. Por fin, la respuesta del presidente calificándolo de cadáver político tampoco ayuda.
¡Una lástima!