Todos ustedes están registrados como candidatos(as) para terciar por la Alcaldía de la ciudad y cantón Latacunga, por tanto estimo deben saber que, Latacunga y peor aún las diez parroquias rurales entre otras necesidades carecen de espacios verdes, parques recreacionales de concurrencia familiar y de estímulo para quienes la visitan en territorio; Latacunga y sus parroquias deben ser cuidadas en igualdad de condiciones: -insistiremos permanentemente—en nuestra capital de provincia subsiste la urgencia de reconstruir calles, aceras y bordillos 0 construir nuevas; mantener la ciudad limpia mejorando técnica y administrativamente EPAGAL, corregir el transporte urbano, ordenar técnicamente el tránsito vehicular; reactivar sectores y barrios deprimidos; cooperar con las políticas públicas del gobierno central para combatir la inseguridad; es muy necesario desconcentrar las oficinas y servicios municipales y redistribuirlos entre los cuatro puntos cardinales de la ciudad y en las parroquias rurales. La ciudad y cantón Latacunga, tienen apremiantes necesidades que deben ser atendidas con urgencia, simplemente hay que planificar y cuadrar con el presupuesto; se requiere conocimiento, preparación y no ofertas demagógicas e impertinentes. Los medios y procedimientos adecuados para solucionar las necesidades citadinas y parroquiales, deben plantearse por parte de los aspirantes a la Alcaldía latacungueña, con la seriedad que sus proyectos tienen para y frente a la comunidad; esto contribuirá para que los ciudadanos tomen una decisión de voto democrática, admitiendo que los planteamientos de los candidatos van a contribuir a mejorar la calidad de vida de los latacungueños.
Es lamentable resaltar que en este tercer milenio y en pleno 2026, aún tenemos que hablar y escribir de la falta de dotación de servicios básicos de calidad: agua potable, alcantarillado, aceras y bordillos, calles y avenidas de primer orden, todo esto que debe ser atendido con eficacia y eficiencia desde nuestro Municipio Cantonal en coordinación con las respectivas juntas parroquiales y las empresas municipales especializadas; coincido con ustedes .sin lugar a dudas- de hacerse realidad este compromiso de los candidatos, cambiaría la imagen de nuestra ciudad y cantón. Debemos estar conscientes que uno de los universos esenciales en la planificación de las ciudades modernas, a más de proteger su patrimonio, cultura y deporte, es el diseño y cuidado de sus espacios públicos. Queremos los latacungueños una urbe ordenada, limpia, decente, que la convierta en una ciudad para vivir y en un atractivo turístico que genere trabajo e ingresos para su población. Señores(as) candidatos por favor, hagan un esfuerzo para mostrarnos a propios y extraños que saben y conocen los problemas citadinos y del cantón. Les comento que por Latacunga cruzan seis ríos que recorren su geografía, y que es obligación de la administración municipal, no permitir que se los siga escondiendo con un crecimiento desordenado y arbitrario de la ciudad.
Uno de ustedes llegara al sillón de Don Rafael Cajiao Enríquez, presidirá y dirigirá el cabildo y en esa condición deben intentar proyectos y actividades culturales, académicas y deportivas, con la ayuda y asesoramiento de las entidades culturales, deportivas y académicas con las que cuenta Latacunga. Señores candidatos(as), expongan sobre la inversión en proyectos de infraestructura; digan que deben ir acompañados, por una total transparencia en los procesos de contratación en igualdad de condiciones para los oferentes. La cultura, el arte y nuestro patrimonio son actividades que constituyen la expresión del pueblo latacungueño, su promoción y difusión nos enriquece como ciudad y cantón; hay que fortalecer a la Dirección de Cultura y patrimonio del GAD Municipal que ha demostrado trabajo, conocimiento y entrega en su arduo trabajo.
Queremos estar representados y liderados por ciudadanos(as) que se jueguen por el porvenir de nuestra tierra latacungueña. Queremos vivir con menos incongruencias; aspiramos a vivir en una ciudad y cantón de oportunidades e inversiones, donde el servicio público-oficial, no aparezca como obsequio político-partidista o de grupo, sino que sea el reconocimiento de derechos y obligaciones reciprocas de todos los hombres y mujeres de esta linda tierra. Señores(as) candidatos(as), ustedes tienen la palabra.