“Las opiniones publicadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de la Asociación de Cotopaxenses Residentes en Quito. Todas las opiniones han sido publicadas con la expresa autorización de sus autores.

La campaña política, invisible para los tuertos de conveniencia del CNE, ha tomado fuerza en estos días. Ante la apatía evidente de la mayoría de ciudadanos, los centenares de figuretis en las listas de candidatos, que no son más que basura que será descartada el mismo día de los escrutinios, se alocan buscando la atención de la ciudadanía. A pesar de que apenas alrededor de 5% de los ellos alcanzarán el puesto anhelado. La gran mayoría son “primerizos”, especialmente mujeres y jóvenes que, por el capricho de unos cuantos dueños de partidos, deben necesariamente completar las listas. Es vergonzoso el nivel de descalificación de muchos auto candidatos, fruto de la improvisación para poder cumplir los requisitos y calificar las listas.

Esta campaña se ha llevado mayoritariamente a las redes sociales, donde la casi toda de la población vigila día y noche para enterarse, minuto a minuto, de lo que ocurre en el mundo. La gran motivación que provoca esta actitud es el morbo, enfermedad que ha hecho pandemia en el globo terrestre. Basta revisar el tipo de contenido que atrae la mayor cantidad de visitas. Mientras mas trágico el episodio, mayor número de curiosos se conectan y además comparten en sus grupos, que cada día son más nutridos. Bien se puede afirmar que si algo que pasa y no está en redes, entonces no existe. La calidad de la información que circula en estos medios modernos es de muy mala para abajo y falsa. No existen estándares de calidad, valores que se deben respetar, ni limites para su contenido, salvo pocas normas de uso de algunas empresas que administran redes.

En este contexto, las campañas criollas se han apoderado de lo peor de las redes sociales locales para hacer uso y abuso de ellas en su beneficio, hablando directamente maravillas de si mismos o indirectamente hablando pestes de sus adversarios. En lo primero, demuestran una capacidad ilimitada de auto alabarse, bien sea tergiversando la verdad de su administración, en caso de haber ocupado una función pública, escondiendo los “errores “, voluntarios e involuntarios, sobre dimensionando lo poco que lograron, aumentando obras que no les corresponden, falseando datos que están registrados, etc. al punto de pretender que, en mérito a tan brillante administración, tienen sobradas razones para ser elegidos nuevamente.

En cuanto a sus adversarios, es burda la manera en que describen sus peores e “imperdonables faltas”, sugiriendo frecuentemente delitos, acusándolos de incapacidad manifiesta para desencantar a sus seguidores. Atacan su pasado político y familia, así como las promesas en la actual campaña. Parecen fanáticos seguidores de sus opositores. Y viceversa. Por lo que se ha entablado una guerra de todos contra todos. Todo lo bueno, sale exclusivamente de la boca del beneficiario. Mientras que lo malo viene siempre de un adversario. Seguramente, tienen la errada convicción de que, si demuestran lo malo del otro, automáticamente ganarán ese voto en su favor.

Estamos presenciando una verdadera guerra sucia de sicarios, que evidencia los sentimientos que albergan los candidatos. Parecen no tener escrúpulos y estar dispuestos a lo que fuere para lograr su objetivo, que a nadie le interesa como a ellos. En este ejercicio desleal con la democracia, se sienten con la libertad de mentir, alterar datos, interpretar voluntades ajenas, afirmar falsedades, amenazar veladamente, utilizar elevados montos de dinero a pesar de sus prohibiciones y atacar a los otros candidatos, con todas las armas disponibles en las redes sociales. según el grado de peligrosidad electoral. Los únicos que podemos detener esta guerra somos los votantes, castigando ese comportamiento con nuestro látigo democrático en las urnas. Ese es el lenguaje que entienden aquellos alevosos.

¡GUERRA SUCIA NO!

https://www.facebook.com/share/p/1Dgp4PY78K

Compartir publicación