Los amigos se pueden escoger, pero no los parientes, estos nos llegan por si mismos.

“Las opiniones publicadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de la Asociación de Cotopaxenses Residentes en Quito. Todas las opiniones han sido publicadas con la expresa autorización de sus autores.

Ese tema de los parientes, es más serio de lo que mucha gente piensa, a varios les agrada, mientras que otros lo rechazan y hasta lo repudian.

Se escuchaba antes algo parecido a que “parientes y trastos viejos, pocos y de lejos”.

El parentesco, no es sino un vínculo, una conexión, un enlace sea por consanguinidad o por afinidad.

Decir del parentesco que es “un vínculo que liga a varias personas” es poco exacto, por faltar la última diferencia: la amistad es un vínculo que liga a varias personas y no constituye parentesco.

Las clasificaciones de parentescos son muchas y hasta complicadas de indicar por el momento, pero por hoy, nos interesan dos: los de consanguinidad y los de afinidad.

Consanguinidad es el parentesco que existe entre personas que proceden de un mismo tronco, es decir, que tienen un mismo origen o, como indica el nombre, una misma sangre.

Pero esto conlleva otra pequeña clasificación, según procedan de un mismo padre y de una misma madre; o solamente de uno de ellos.

Además, la consanguinidad puede ser legítima o ilegítima, según procede de matrimonio o de uniones carnales fuera de él.

Y es aquí cuando surgen la mayoría de confusiones y problemas sociales y familiares, pues los hijos “ocultos” ha sido un tema mas comun de lo que se piensa.  Es más, hay la creencia que solamente los “esposos” los tienen; hay damas que, sin ser casadas los tienen y de alguna manera los ocultan, pasando el embarazo lejos de su habitual residencia. Los casos son realmente numerosos.

Pero sigamos con el tema, pues la consanguinidad, cuando no se conocen de hijos supuestamente ocultos es un problema  serio, se saben de matrimonios que estaban por celebrarse entre hermanos, aquí en Latacunga ocurrió ese caso en 1915, felizmente un sacerdote dió la alerta e impidió el fatal enlace.

Era muy común el enlace entre primos hermanos, y primos segundos, es decir, entre hijos de primos. Además entre tíos y sobrinas y viceversa, en fin, era un caso recurrente y hasta escandaloso.

No nos metamos más en “onduras” y veamos que es eso del parentesco por afinidad, que no es sino la relación que existe entre un conyugue y los parientes del otro, en virtud de la unión de aquel con éste.

En otras palabras, son los llamados parientes “políticos”, los hermanos, primos, tíos, etc, del conyugue, con quien generalmente no hay consanguinidad, a excepción de enlaces entre los parientes ya citados.

Mucha gente confunde lo uno con lo otro, indicando que los “políticos” ya resultan ser sus parientes, cosa inexacta.

Vivimos en una sociedad “pacata”, dónde hay ciudadanos que no aceptan ser parientes de tal o cual personaje, que llevando el mismo apellido, lo niegan al decir por ejemplo “ellos son de otros ……”; pero todo cambia, cuando el personaje es un afamado hombre de negocios, acaudalado, artista, político en alto cargo, etc., etc.

Los parentescos por conveniencia son comunes, pero los de “vergüenza” lo son más, cuando se presentan casos de familiares, que proceden de uniones de un claro mestizaje, sea con indígenas o con afrodescendientes.

En un Congreso sobre Negritud, ocurrido en Esmeraldas en 1995, el afamado y respetado escritor, Nelson Estupiñán Bass, solicitó al suscrito, que escribiera un artículo acerca de cinco familias de origen negroide, con poder político, económico y social en Latacunga, asunto que me enalteció, viniendo de tan importante personaje, pero tuve que negarme a hacerlo, justamente por lo pacata de nuestra sociedad, y hasta hoy creo que me hubiese metido en un serio problema, pues los reclamos, acusaciones y hasta “juicios” no me hubiesen faltado, y le indique al señor Estupiñán que era a mi a quien le tocaba salir de la ciudad y no a él.

A mucha gente no le gusta saberse mestiza, lo niegan a fuerza de todo, a muchos no los culpo, pues están convencidos lo que la abuela les contó sobre el origen de la familia, pues a ella también le contó su abuelita.

Todos quieren proceder de reyes, son más españoles que los mismísimos penínsulares, son más blancos que los conquistadores y con mejor sangre aria que nadie.

Reconocer a los “parientes pobres” no es un asunto muy fácil en una sociedad como la nuestra. Cómo dice un buen amigo, cada uno quiere sacar su “pedigree” y “longea” a todo mundo.

Finalmente, como es eso del grado de parentesco que tenemos con nuestros familiares? Veamos brevemente el asunto.

Primero para saber los grados que hay entre dos parientes colaterales hay que subir desde uno de ellos al tronco común y descender luego desde éste al otro pariente.

Por ejemplo, quiero saber los grados que me separan de mi primo hermano (o el grado en que éste es pariente mío) diré: de mi a mí padre hay una generación; de mi padre a mi abuelo, otra; de mi abuelo al padre de mi primo, otra; asi, pues, hay cuatro generaciones entre mi primo y yo, y como tantos son los grados como las generaciones, somos parientes en cuarto grado civil.

En Ecuador se suele llamar a los hijos de primos,  primos en segundo grado de consanguinidad y los hijos de éstos, primos en tercer grado, y así sucesivamente. Lo mismo pasa con los tíos y sobrinos, con los tíos abuelos y sobrinos nietos, etc., etc.

No olvidemos que, no hay parentesco más evidente que el del cordón umbilical, pues  no se debe involucrar la constitución de la familia con el sistema de parentesco, ni siquiera el matriarcado y patriarcado se ligan indefectiblemente a un determinado sistema de parentesco.

El tema tiene mucha tinta que recorrer.  Así que ha reconocer a los parientes, cuál sea su origen consanguíneo, pues a la final, provienen del mismo abuelo, bisabuelo o tatarabuelo o de los colaterales respectivos.

Yo Paul García Lanas, no se concretamente, si soy pariente de García Moreno, García Márquez o García Lorca, pero puede ser que provenga del “tuerto García” uno de los “Trece de la Fama” …….. en fin.

Compartir publicación