El sistema de gobierno necesita mejorar sustancialmente el accionar burocrático, en todas sus áreas, mediante eficientes mecanismos de control, de lo contrario se producen errores que conducen a acciones equívocas, como un reciente caso de funcionarios de la Prefectura que al delimitar el parque protegido Jerusalem, asumieron dimensiones de terreno que son privadas y movieron los límites hacia el norte.
Este evento ocurrido hace pocas semanas en esa zona produjo contratiempos a los propietarios de los terrenos aledaños que fueron afectados por estas acciones arbitrarias de los funcionarios del Consejo Provincial, que al tomar decisiones sin información suficiente cometieron estos errores.
Los propietarios de los lotes afectados por esta intromisión en sus linderos, presentaron con las escrituras correspondientes, su reclamo al Municipio de Quito que verificó los límites y les dio la razón, porque la cabida está claramente determinada en esos documentos, por tanto es importante que la Prefectura de Pichincha, que desarrolla una adecuada labor en la provincia, tome nota del asunto e instruya a quien corresponda corregir estas acciones. Las actividades para mejorar y preservar muchas áreas de la provincia se las viene haciendo con actividades a buen ritmo y beneficiando sectores rurales, incluidos caminos, puentes, carreteras, parques, acueductos, etc. pero siempre es fundamental el respeto a la ley en lo privado como en lo público.
La necesidad de supervisión en el accionar de los funcionarios públicos es válida siempre, porque los jóvenes que realizan actividades para el Estado a veces no están bien informados, lo que eventualmente produce situaciones como la que mencionamos. Gobernar tanto la totalidad del Estado como las áreas provinciales y municipales, requiere que los funcionarios cumplan eficientemente su labor, respetando siempre las normas escritas para cada caso, de lo contrario ocurren situaciones de abuso institucional.