¡Les deseamos éxitos!

“Las opiniones publicadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de la Asociación de Cotopaxenses Residentes en Quito. Todas las opiniones han sido publicadas con la expresa autorización de sus autores.

La ciudadanía disfrutó, aplaudió y se sintió orgullosa del acto protocolario de posesión del presidente de la república, Daniel Noboa Azin y de la vicepresidenta María José Pinto, este 24 de mayo, para el período 2025-2029. Hace mucho tiempo no observábamos un evento de tanta trascendencia como éste donde primaron las necesarias reglas de decoro, respeto y órden, tan indispensables para asegurar su desenvolvimiento normal como corresponde a un país democrático, soberano e independiente como nuestro Ecuador.

Gran trabajo de las personas encargadas del manejo del protocolo; la seguridad interior y exterior de la Asamblea, así como los mínimos detalles, hicieron la diferencia: la consigna fue nó a la cháchara, a los gritos destemplados, a las clásicas barras comparadas y hostiles a las que estábamos acostumbrados. Por ventura esto fue posible gracias a que los asambleístas perdedores y antidemocráticos no asistieron, lo cual contribuyó para que el acto se lleve cabo de manera civilizada y libre de espectáculos grotescos que le son propios.

Coherente, muy bien estructurado y lúcido estuvo el discurso pronunciado por el jefe del estado. Mencionó que el tema económico será uno de sus principales retos, junto al de la seguridad, al punto que “no habrá tregua contra la delincuencia”. Abriendo paso a un futuro mejor, afirmó que “hoy, estamos ante las puertas de cuatro años de progreso”. Señaló que tratará de “abrir puertas, de activar la economía local y de dar a nuestra gente una razón para quedarse, crecer y creer en su país”. No son frases de oportunidad –peor demagógicas-, son determinaciones que harán de su gobierno su norte.

Al agradecer la presencia de las personalidades internacionales, subrayó que “significa que el mundo está empezando a creer en el Ecuador”; y esto es de significativa importancia puesto que observan un país con dignatarios responsables y patriotas que anteponen los intereses secundarios por los superiores de la patria y de la gente, ansiosa porque sus jóvenes nuevos líderes dedicarán todos sus esfuerzos y pondrán a su servicio todas sus capacidades para solucionar los graves problemas que los aqueja.

Debemos también mencionar que no todo salió a pedir de boca. Resulta que un presidente -que se negó a reconocer los resultados de las elecciones, aduciendo que hubo fraude-, para no agravar los problemas de gobernabilidad que tiene en su país, no le quedó otra opción que asistir a la ceremonia, con lo cual, sin decirlo, está dejando atrás su anterior equivocada y peregrina declaración, que se inscribe en esa cansina retórica de hacer creer que los buenos de la política son ellos.

Pero, además, tuvo el atrevimiento de irrespetar al país señalando que existen presos políticos en el Ecuador, defendiendo a un preso como Glas. Nuestro país, como corresponde, respetuoso de los dignatarios extranjeros, supo rendirle honores a su ingreso y lo aplaudieron cuando mencionaron su nombre, básicamente como demostración del afecto que se le tiene al noble pueblo colombiano. En su país, lo menos que han dicho de él es: “Petro hace el ridículo en posesión en Ecuador”.

En una frase que resume la política que informará a su gobierno, Noboa dijo, con determinación, convencimiento y firmeza, lo que sigue: “A aquellos que quieran destruir nuestra Patria, nuestra libertad, nuestra democracia, le tiraremos la puerta en la cara. Jamás vamos a permitir que nadie atente contra nuestro derecho a prosperar con paz y seguridad”. A los ecuatorianos que sienten a su país en lo más hondo de su ser, y para que los jóvenes y familias tengan futuro promisorio en este su país, solo nos queda desearles toda clase de éxitos en sus funciones, así como al gabinete designado.

https://www.facebook.com/share/p/1Fne3BCp8G

Compartir publicación