“Las opiniones publicadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de la Asociación de Cotopaxenses Residentes en Quito. Todas las opiniones han sido publicadas con la expresa autorización de sus autores.

El concepto “Democracia” se empleó al menos doscientos años sugiriendo que era posible un mundo equilibrado y justo bajo la protección del Estado, representado por los mejores hombres y mujeres seleccionados por voluntad popular, para mantener una sociedad organizada con recursos y bienestar para todos, bajo un esquema de leyes creadas para ese fin, sin embargo, lo poco que se logró está hoy amenazado por el poder hegemónico, acaba de publicitarse que el nuevo imperio se extiende desde Groenlandia hasta Ecuador.

Aquí gobierna un ciudadano norteamericano, visitado e instruido por Marco Rubio en su estancia de 24 horas, entonces ofrece los recursos que dispone el territorio para que a pretexto de “eficiencia” sean operados por los oscuros fondos de inversión que medran el planeta, ¿beneficiará esto a las finanzas locales y a las grandes poblaciones marginadas?, toda experiencia muestra lo contrario.

La nueva estrategia emprendida por el sistema totalitario mundial, al percatarse del poder de difusión de los medios de comunicación fue optar por comprarlos e impulsar su propaganda y ocultar los hechos, usando mensajeros a sueldo.

Dentro de las estrategias comunicacionales instrumentadas está desprestigiar a todo opositor al poder y “crear escenarios” mediáticos desorientadores para poder “gobernar” sin barreras y a gusto.

La torpe decisión del “ente electoral” de cambiar fechas, con argumentaciones peregrinas sobre el clima, que ni las avanzadas tecnologías pueden lograr, muestra cinismo servil asumiendo que la mayoría de los ciudadanos son un paquete de ilusos.

El modelo de gobernanza mundial enmarca fuerzas cada vez más autocráticas, con membretes de izquierda o derecha que incendian el planeta, mientras se enriquecen brutalmente abusando la “credibilidad ciudadana” ante el abrumador espectáculo mediático fabricado técnicamente en todo medio disponible. Observamos nuevas guerras imperiales, con la única razón de apoderarse de la “riqueza de las naciones” y someter a sus ciudadanos a la voluntad omnímoda de los señores de la guerra.

El mundo es arrasado por ambiciones imperiales de diverso tamaño que, motivados de codicia y visión autoritaria ilimitada, conducen la sociedad y el ecosistema a situaciones complejas y de alto riesgo.

https://www.lahora.com.ec/columnistasnacionales/final-del-cuento-20260402-0028.html

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