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El cine de ciencia ficción premonitoriamente describe una sociedad ordenada y controlada por “líderes supremos”, ficción que empieza a ser real, el 99,9 por ciento de humanos estamos inmersos en el nuevo modelo sin percatarnos que trae el futuro.

Poderosos sistemas de IA crecen y unidos a la robótica tienen pies y manos, aparentemente ofrecen muchísimas ventajas, pero sus consecuencias se empiezan a ver en despidos de personal, altísimo “control social”, sistemas inteligentes aplicados a máquinas de guerra, localización instantánea de cualquier persona u objetivo, todo en tiempo real.

El impacto en los comportamientos tiene otras dimensiones, niños que no escribirán a mano nunca más, olvidaran sumar, dejarán de dibujar, etc., etc., también se incluyen actos fraudulentos y atracos, sin embargo, para los escépticos seguirá siendo la magia, hasta cuando el “control” esté en sus puertas y deban obedecer o desaparecer.

Europa hace esfuerzos por controlar este “tsunami”, especialmente de contenidos tóxicos para niños y jóvenes, lamentablemente el poder está en cuatro o cinco individuos que se hicieron billonarios manejando sistemas algorítmicos y controlando la información, su poder es inmenso y riesgoso se conocen sus ideas sobre la sociedad, desechan al Estado como protector y regulador, ellos tomarán las decisiones cruciales para todos.

Un ingeniero entendido a fondo del tema migró al norte en busca de trabajo, estuvo en microprocesadores y desapareció, por azar lo volví a encontrar, me comentó su actividad como profesor de IA, pero su actitud era extraña, no usaba nada electrónico ni teléfono, dándome a entender que sabía el poder de la red y su capacidad de control social. Todo ciudadano en el registro nacional es un objetivo localizable sin escape, explica porque cayeron algunos pícaros y ahora somos observados al detalle, ubicación, movimientos, bienes, etc. Los espías en terreno son complementarios, el tiempo ya pasó para detener la distopía, somos números bajo control, con escasas posibilidades de escape.

https://www.lahora.com.ec/columnistasnacionales/demasiado-tarde-20260716-0059.html

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